Discurso con motivo de la solemne ceremonia conmemorativa del XX aniversario del fallecimiento del Dr. Ramón de la Fuente Muñiz (1921-2006)
  • Mente y Cultura
  • Volumen 7, Número 1, Enero-Junio 2026
  • Artículo Original

Discurso con motivo de la solemne ceremonia conmemorativa del XX aniversario del fallecimiento del Dr. Ramón de la Fuente Muñiz (1921-2006)

 

Eduardo A. Madrigal de León


Dr. Eduardo A. Madrigal de León.

En nombre del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, de la Asociación Psiquiátrica Mexicana, del Consejo Mexicano de Psiquiatría y de la Asociación de Médicos Egresados de este Instituto, les damos la bienvenida y agradecemos su asistencia a esta solemne ceremonia conmemorativa del XX aniversario del fallecimiento de nuestro maestro y fundador el Dr. Ramón de la Fuente Muñiz.

Hemos organizado esta ceremonia como convocantes las, tres instituciones creadas directamente por él, y como convocados, las personas e instituciones que fueron sus amores y a las que dedicó toda su energía en una brillante y ejemplar trayectoria. En primer lugar, su familia: sus hijas, hijo, sus niet@s y cónyuges, bisnietos aquí presentes y los demás a la distancia.

La Secretaría de Salud, con la presencia de la Dra. Patricia Clark Peralta, secretaria del Consejo de Salubridad General, en representación del Secretario de Salud, Dr. David Kershenobich Stalnikowitz, el Dr. Carlos Arturo Hinojosa Becerril, titular de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales Federales y de la comunidad de nuestro Instituto.

La Universidad Nacional Autónoma de México, de la cual fue alumno distinguido, profesor emérito, funcionario, consejero y doctor honoris causa, representada por sus máximas autoridades: el Sr. Rector General, Dr. Leonardo Lomelí Vanegas, y la Dra. Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, directora de la facultad de medicina de la UNAM.

Agradecemos también, y nos honra, la presencia de la Dra. Yerania Emiree Enríquez López, nueva comisionada nacional de Salud Mental y Adicciones, a quien aprovechamos para darle la bienvenida y desearle éxito en su gestión.

Saludo y agradezco la presencia de nuestros invitados especiales; mis compañeras y compañeros directores de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales Federales, los vocales de la Junta de Gobierno del Instituto, los presidentes de la Asociación Psiquiátrica Mexicana; el Consejo Mexicano de Psiquiatría, la Asociación Mexicana de Psiquiatría Infantil, la Sociedad Médica de Egresados de nuestro Instituto; directores de la CONASAMA, los directores de los Hospitales Fray Bernardino Álvarez y Juan N. Navarro, el jefe del departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la UNAM; la Dra. María Elena Medina Mora, directora emérita de nuestra Institución; ex presidentes de la APM, funcionarios de varias instituciones amigas; y los miembros de esta comunidad; funcionarios, investigadores, profesores, personal médico y paramédico, la representación sindical, las y los médicos residentes. Y a todos ustedes, señoras y señores que nos acompañan. Bienvenidos.

El MAESTRO DE LA FUENTE: VISIONARIO DE MENTE ABIERTA Y PENSAMIENTO SISTÉMICO

En el marco de esta conmemoración, iniciamos el 25 de marzo, con el apoyo de su organizador e inspirador, el Dr. Francisco Gómez-Mont Ávalos, el XXII Coloquio de Neurohumanidades, un banquete académico que convoca, cada seis meses, a una gran variedad de especialistas de los más diversos campos del conocimiento y de la cultura para el intercambio, la confrontación constructiva de ideas y formas de pensamiento, como para la innovación y actualización sobre las diversas disciplinas que convergen en el estudio y abordaje de la mente, la salud y la enfermedad mental. Tal y como lo hubiera querido el Maestro de la Fuente, pues cuando concibió y diseñó el Instituto de Psiquiatría, lo hizo desde la perspectiva de la teoría general de sistemas, el pensamiento sistémico, holístico, integral e integrador; defendiendo las convergencias, superando falsos dilemas y aplicando esta manera de pensar y organizar el trabajo de atención clínica e investigación en nuestras tres grandes vertientes: la investigación en neurociencias, en la clínica y en las ciencias epidemiológicas y sociales.

Somos una casa abierta y receptiva a los cambios, a las diferentes formas de pensamiento, sobre todo a la discusión seria y al intercambio transdisciplinar e interdisciplinar, cuidando, por supuesto, que cada quien se responsabilice de sus opiniones, aseveraciones, fundamentos y prácticas. Lo hacemos a través de estos foros y simposios, hemos organizado 40 ediciones de la Reunión Anual de Investigación, en la que damos cuenta de los principales avances en el trabajo multidisciplinario de nuestros investigadores, y mantenemos convenios con 67 universidades e instituciones de investigación nacionales y extranjeras.

EL LEGADO DE LA INVESTIGACIÓN

Al momento de fundar el Instituto, por encima de las otras dos tareas sustantivas, el maestro de la Fuente puso a la investigación como prioridad y lo definió con claridad en el mandato:

Relacionar, a través de la investigación, las disciplinas psicológicas y médicas para modificar la forma de entender la enfermedad mental, brindar una atención integral, transformar los hallazgos científicos en programas aplicables a la comunidad, formar recursos humanos sensibilizados y capacitados, mejorar las prácticas para la prevención de la enfermedad y formular recomendaciones para las políticas públicas en el país.

El Instituto cuenta con 114 investigadores de carrera, más 14 funcionarios haciendo también investigación, 105 pertenecientes al SNI y, 2 eméritos.

Nuestro repositorio cuenta con 4,090 artículos publicados en revistas de alto impacto, de nivel 3 hacia arriba. Mantenemos; desde hace varios años, el tercer lugar entre los institutos del índice H, que mide las citaciones, y recientemente ocupamos el quinto lugar del ranking internacional Nature Index, entre las instituciones líderes en productividad científica en salud.

Tenemos 179 protocolos vigentes en 10 líneas de investigación, entre las que destacan, históricamente el estudio de las adicciones en México; todas las encuestas nacionales sobre el consumos de sustancias adictivas, alcohol y tabaco que se han levantado en el país, han sido elaboradas por nosotros y, en las tres últimas ediciones, en colaboración fundamental con nuestro instituto hermano de Salud Pública. Líneas de investigación en neurobiología y bases neurobiológicas de la conducta y las funciones mentales; la violencia en todas sus formas y en diversos grupos sociales; alternativas terapéuticas y de diagnostico para las enfermedades mentales; estudio de bases cerebrales en animales y desarrollo de tecnología biomédica aplicable al estudio del cerebro; modelos de intervención, psicoeducación y evaluación de redes sociales para la prevención, identificación temprana y atención oportuna de los problemas de la salud mental.

Somos Centro Colaborador de la OPS/OMS en materia de salud mental y adicciones desde hace 51 años.

Hace 8 años, en conjunto con nuestra máxima casa de estudios, la UNAM, se creó el Centro de Salud Mental Global, orientado principalmente a la investigación multicéntrica internacional, con una fructífera producción anual.

Como nos lo enseñó el Maestro de la Fuente, nuestros investigadores, a la hora de concebir un nuevo proyecto o línea de investigación, todos procuran hacerse dos preguntas: primera, la obligada científicamente y que se busca responder; pero la segunda, que consideramos tan importante como la primera, es el impacto social que buscamos con este proyecto, considerando los determinantes sociales, los problemas emergentes y las demandas de la actualidad. Pruebo mi aseveración con las centenas de financiamientos que, a lo largo de la historia, seguimos recibiendo de incontables instituciones y fundaciones públicas y privadas, nacionalesy extranjeras.

Además, esto acompañado de cientos de productos, consistentes en materiales de diverso tipo: libros, guías, manuales, cursos de educación continua, capacitación y, modernamente, programas de psicoeducación que utilizan las redes sociales. Son productos útiles para la traslación y la aplicación, directa o indirecta, en diversos grupos poblacionales objetivo.

SU PREOCUPACIÓN POR LA ATENCIÓN INTEGRAL PARA PACIENTES

Consciente de la exclusión histórica de los enfermos mentales del mundo “normal” y de sus médicos del mundo médico –propiciada, entre otras causas, por el aislamiento de los asilos psiquiátricos construidos en lugares alejados de las ciudades, en un sistema de atención paralelo al sistema de atención a la salud en general–, el Maestro de la Fuente, lucha y logra posicionar, como ningún otro en México, a la psiquiatría dentro del ámbito médico y en el concierto de las demás especialidades médicas.

La atención integral en esta institución, se realiza en dos modalidades: la atención hospitalaria y la atención ambulatoria; esta última a través de once clínicas temáticas especializadas, modelo único de atención en México, lo que nos permite estudiar a fondo al enfermo y su patología particular. Además, en ellas formamos, año con año, a varios psiquiatras provenientes de todo el país y del extranjero en cursos de alta especialidad. Asimismo, desarrollamos un programa experimental de atención en el primer nivel en el Centro de Salud Mental y Adicciones (CESAMAC), ubicado en el centro de la ciudad, proyecto sucesor de la clínica de atención a pacientes con alcoholismo que el Dr. De la Fuente impulsó desde antes de la fundación del Instituto.

En el campo de la atención integral, no quiero dejar pasar y mencionar que, acorde a las demandas contemporáneas, hemos venido desarrollando, desde hace siete años, un ambicioso programa de atención a distancia, Telesalud Mental, con dos modalidades: la atención directa a los pacientes y, sobre todo, la atención a través de la Telementoría, única manera de acortar, ahora y en el futuro, la enorme brecha de atención a la población que requiere nuestros servicios.

Quiero destacar también que, bajo la coordinación de la CCINSHAE, desde la pandemia tenemos el mandato y desarrollamos con toda responsabilidad, un programa especial para la atención de la salud mental del personal de salud y de los médicos residentes, no solo de nuestras instituciones hermanas, sino de todo el país, a través de atención presencial y, sobre todo, a distancia.

EL MAESTRO DE LA FUENTE DIVULGADOR CIENTÍFICO Y CULTURAL

Fue un promotor de las publicaciones científicas en cada institución que fundó. Destaca la revista Salud Mental, creada incluso antes de la fundación del Instituto, de la mano de su primer y único editor, el Dr. Héctor Pérez-Rincón García; hemos publicado 48 volúmenes, con seis números por año, además de varios números y ediciones especiales. Es sin duda, la mejor y más reconocida revista especializada de México y Latinoamérica. También, hace seis años, en nuestra institución fundamos la revista Mente y Cultura, abierta a las demás disciplinas, dirigida a diversos profesionales de habla hispana, cuenta con seis volúmenes y dos números anuales a la fecha.

En la APM, fundó desde su inicio la revista Psiquiatría y, atendiendo sus preocupaciones y consejos para la publicación de obra científica propia y al alcance de los psiquiatras mexicanos y profesionales que leen en español en 2012, fundamos la editorial de la APM. En el lapso, esta editorial a publicado 85 títulos, divididos en dos grandes áreas: los científicos, temáticos y de actualización; y por otra parte, los de literatura, poesía, cuento, novela y divulgación cultural. La editorial de la APM camina a convertirse en una de las mejores editoriales temáticas en el idioma español.

ARQUITECTO DE LA PSIQUIATRÍA MEXICANA

Fue el arquitecto moderno de la psiquiatría mexicana; amó como pocos su profesión, y en particular, su especialidad, a la que le devolvió su identidad perdida en el tiempo y la definió con precisión:

“Hay en la psiquiatría una dualidad aparente: sus dominios son, por una parte, la experiencia subjetiva y los procesos interpersonales, y por otra, las funciones superiores del cerebro. Cuando los críticos señalan que los psiquiatras tenemos la alternativa de “perder la mente”, que es lo que nos distingue de los neurólogos, o “perder el cerebro”, que nos distingue de los psicólogos, la alternativa es ficticia, ya que la ciencia avanza en la dirección de restaurar la unidad de la mente y el cerebro, y en este proceso, trasforma las enfermedades mentales en cerebrales, sin que por ello dejen de ser mentales”, fue dicho esto hace 65 años.

Al gremio, entonces incipiente, le dio unidad y fuerza política; fundo la Asociación Psiquiátrica Mexicana hace exactamente 60 años y fue el primer presidente. Hemos organizado centenas de eventos académicos en todo el país; destacan 29 congresos nacionales bienales y, coorganizado con la Asociación Mundial de Psiquiatría, tres congresos mundiales. El primero, en 1971, celebre en la memoria de todos los que asistieron, por su impecable organización, su calidad académica y, sobre todo, el recuerdo de la anfitrionia, consistente en el disfrute pleno de la calidez, la convivencia y la amistad con la que nos mostramos los mexicanos. Esto ocurrió hace 55 años. El año pasado tuvimos la oportunidad, el Dr. Heinze y su servidor, de cenar con el profesor Norman Sartorius, de 94 años, uno de los líderes de la psiquiatría mundial en los dos últimos siglos, quien nos comentaba, emocionado, que el mejor congreso al que ha asistido en su vida fue el Congreso Mundial en México en 1971.

La Asociación Psiquiátrica Mexicana es la agrupación mas grande e influyente de la psiquiatría mexicana, cuenta con 2,300 socios activos y 700 socios en adiestramiento y afiliados, y hoy día, la mayor parte de las instituciones psiquiátricas del país, las integramos y dirigimos, socios activos de la APM.

En 1972, fundó el Consejo Mexicano de Psiquiatría para validar y asegurar, a través de la certificación, la debida formación y calidad académica de los psiquiatras mexicanos, al igual que los demás de cualquier otra especialidad. Desde su fundación, el Maestro de la Fuente inscribe al Consejo Mexicano de Psiquiatría entre los primeros consejos agrupados en el Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas, CONACEM.

Actualmente, somos 4,323 especialistas certificados en psiquiatría, psiquiatría infantil y de la adolescencia y medicina del sueño, de los cuales 2,395 cuentan con recertificación vigente.

EL LEGADO DEL HUMANISTA, FORMADOR Y MAESTRO

Su pasión y principal actividad fue la docencia: fue el maestro por antonomasia. Formó directamente, durante cincuenta años como profesor titular, a más de 500 especialistas en psiquiatría, e indirectamente, a traves de sus libros y folletos, a varias centenas más. De sus múltiples libros, conferencias, artículos, obras en coautoría y en autoría directa, destaca su libro de Psicología Médica, dirigido principalmente a estudiantes de pregrado de medicina y psicología, publicado en 1959, lleva 2 ediciones con más de cuarenta reimpresiones.

Para muchos de nosotros, y es mi caso, su lectura en el pregrado fue determinante para decidirme por la especialidad de psiquiatría. Lo he vuelto a leer para esta conmemoración y no encuentro un solo concepto, una sola interpretación, ni un solo párrafo que no tenga plena vigencia el día de hoy.

Nuestro Instituto instauró, desde 1990, la residencia en psiquiatría, que ha egresado hasta la generación 2026, a 634 especialistas en psiquiatría y varios más subespecialistas y graduados en cursos de alta especialidad; somos sede también de las maestrías y doctorados en ciencias médicas y de la salud pública, con enfoque en salud mental. Toda esta historia, siempre de la mano y con el apoyo incondicional de nuestra alma mater, la Universidad Nacional Autónoma de México, con sus facultades de Medicina y Psicología principalmente.

En todas las áreas de su polifacética vida, es un practicante y predicador del concepto canónico de las humanidades y de la filosofía humanista, que, en sus palabras, se resume en la certeza de que lo esencial es anteponer los valores de la vida humana a otros valores: el valor máximo es el hombre mismo, y se reconoce que todos los hombres son igualmente dignos, perfectibles y poseedores de estas potencialidades.

En sus célebres cursos, repetía incansablemente la importancia de la empatía y la escucha atenta, la comprensión; en suma, la visión de la persona y no solo de la enfermedad y el enfermo médico.

En uno de sus artículos más leído, publicado en 1993, denominado Acerca de la Identidad del Psiquiatra, el Maestro de la Fuente escribe uno de los párrafos más bellos que enaltecen nuestra especialidad. Lo utilizamos para darles la bienvenida a nuestros residentes y también para despedirlos después de su formación exitosa.

  • No es fácil ser psiquiatra –dice el Maestro De la

  • Fuente–, requiere poseer, en grado apreciable: integridad, responsabilidad, confiabilidad, sensibilidad, algo de imaginación y compasión. Jaspers se refirió a posser esa “rara combinación del escepticismo del científico y una profunda fe existencial”.

  • Es, pues, un privilegio que solo debe ser puesto al alcance de quienes, además de tener adiestramiento técnico e integridad personal, estén animados por un interés genuino en los problemas humanos.

EL LEGADO FAMILIAR

En esta apretada síntesis damos cuenta de cómo sus discípulos hemos administrado su legado. Pero no solo somos nosotros, sino también, de manera muy especial y sublime, la familia de la Fuente ha acrecentado la continuidad de ese legado. A través de la fundación familiar, tres de nuestros investigadores jóvenes, trabajadores en nuestra institución u otras, pero egresados de la nuestra, reciben cada año, después de participar en riguroso concurso, los premios más cuantiosos que se otorgan en este país para impulsar a estos jóvenes en su esencial tarea. Además, encabezadas primero por su nuera, Mónica y ahora por su nieta, Mariana, se han hecho cargo del voluntariado de nuestro Instituto, que ha cumplido la noble tarea de apoyar a nuestros pacientes más necesitados con medicamentos, ropa, ayuda a familiares, etc. Famlia de la Fuente: esta comunidad les vive agradecida, recibimos atentos su consejo y orientación cuando acudimos para ello; sentimos y disfrutamos de su amor y también, cuando ha sido necesario, nos acogemos a su mano protectora, son ustedes muy dignos herederos de la estirpe de su padre.

EL MAESTRO DE LA FUENTE, VISIONARIO Y PATRIOTA

Dotado de gran visión y capacidad organizadora, el Maestro de la Fuente coincidio en su tiempo con varios gigantes de la medicina mexicana de la segunda mitad del siglo pasado; alumno de unos y compañero de otros, les tocó concebir, diseñar y gestionar el sistema de salud mexicano, y entre muchos grandiosos proyectos, la fundación de los Institutos Nacionales de Salud. Instituciones de excelencia, hoy día reconocidas y sin distingos entre las mejores del mundo, hoy, a noventa, ochenta, cincuenta y veinte años, todos cumplen con creces su misión y tenemos resultados y un bien ganado prestigio entre la sociedad.

Una de las claves que explican este venturoso desarrollo fue la capacidad y visión de estos gigantes para construir las instituciones con cimientos y pilares sólidos, y luego, la construcción paulatina, constante y con líneas de continuidad muy claras de los edificios de la investigación, la atención especializada, llamada del tercer nivel, y la formación de recursos humanos altamente especializados. La otra clave que, a mi juicio, explica este desarrollo ha sido, sin duda, el apoyo necesario para la consolidación de nuestras instituciones por parte de las diferentes administraciones y gobiernos que atraviesan esta historia; y por supuesto, estas dos últimas administraciones no son la excepción.

También sabemos que en todas las épocas se proponen cambios: algunas administraciones promueven cambios para mejorar, algunas otras, como las actuales, proponen cambios más profundos, cambios para transformar.

Otra de las virtudes del Maestro de la Fuente y sus colegas fue el advertir a tiempo, entender, aceptar y adaptarse a los cambios diversos propuestos en cada ocasión, siempre bajo la premisa de defender las instituciones y sus tareas sustantivas, en beneficio de la población mexicana.

Pero hoy en día, cuando se trata de cambios transformadores como los que nos corresponde ejecutar a los responsables del presente, hemos de ser sinceros y confesar que a algunos nos genera angustia y nos cuesta un poco más de trabajo entender, a la primera, las medidas específicas que hemos de asimilar y los cambios que hemos de hacer para ajustarnos y coincidir, contribuyendo al gran proyecto transformador de la salud que se lleva a cabo en nuestro país.

No puede haber mejor proyecto para nuestro país que alcanzar la atención en salud universal y gratuita para toda la población.

Para ello, señora Presidenta; señor Secretario de Salud; señor Rector de la UNAM: hablo en nombre de mi Instituto, pero estoy seguro de contar con el aval y nombre de los demás, cuenten con nosotros; confíen en nosotros para cumplir esta anhelada meta, pues también recibimos del maestro y los demás gigantes el legado de su patriotismo y amor por México.

El Maestro Ramón de la Fuente Muñiz fue un hombre de valores: recto, de conducta intachable, pública y privada; creyente en el hombre, en su supremacía evolutiva y sus potencialidades. Fue un gran patriota que amó a México profundamente y que, a su paso por esta vida, trascendió con su acción y alcanzó la condición especial de las personas benefactoras de la humanidad entera. Que siga viviendo en nuestras memorias y, al imitar su ejemplo, honremos su legado acrecentándolo para el bien de nuestro México.

Dr. Eduardo A. Madrigal de León. Director General del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz. Ciudad de México, 27 marzo de 2026.